Hace unos años le hice una entrevista a Sergio Markarían. Fue más o menos a mediados de 1997. Habíamos regresado de Buenos Aires, tras el brillante triunfo de Cristal ante Vélez en el José Amalfitani. Esa noche estuvimos con el “Lobo” Dante Mateo, quien transmitía el partido en directo para RPP. La “barra brava” de Vélez casi nos pega por gritar el gol del “Camello”. Fue en el último minuto y les dolió en el alma. El planteamiento de Markarián fue excelente. Ahí recién me convenció como técnico.
Cierto día le dije al “Cazador” Walter Arana: “A ver si me consigues una cita con Markarián ya que tú lo ves todos los días en los entrenamientos”. No pensé que la aceptación sería inmediata. Esa noche fuimos a su departamento en Miraflores. Le dije que la entrevista iba a consistir en hablar de todo menos de fútbol. Se sorprendió. “¿A ver explíqueme cómo es eso?”. Esa noche empezamos hablando de la Rebelión de las Masas, de Ortega y Gasset, política internacional, de líderes mundiales, su tendencia política, economía, la guerra de Las Malvinas, los grandes conflictos en el mundo...
A medida que transcurría la entrevista demostraba su enorme cultura. Pensaba antes de responder y se entusiasmaba con algunas preguntas. Cuando hablábamos de las masas, nos dijo: “El fútbol es masivo porque es la alegría del pueblo”. Perdón, profe, le dije que no íbamos a hablar de fútbol. Nos reímos largamente y pidió perdón. “Es que uno lo tiene tan dentro que es difícil despegarse”, señaló .
De pronto salió su esposa de la cocina y dijo: “Perdóneme, señor. Y dirigiéndose a él preguntó: ¿Sergio nunca antes te hicieron una entrevista así, ¿no?”. A lo que Markarián asintió. Ella pidió permiso para sentarse en la mesa. Se presentó y nos dijo que era de profesión socióloga, o psicóloga. No recuerdo bien.
Una de las preguntas que le hice fue: ¿Si tuviera que elegir un libro por que tema optaría: la sicología, sociología o filosofía?. “Sin lugar a dudas, de filosofía. Me atrapa. Me gusta leer a los buenos pensadores”, respondió.
Habló de Fidel Castro. Repudió a Hitler. Nos dijo que él era de descendencia armenia. Los “ian”. Habló bien de Ghandi, de Mandela.
La verdad, un personaje sumamente culto. Al final de la entrevista nos invitó a un cuarto de su departamento que usaba como oficina y nos mostró su computadora en la que tenía archivada su data. Pudimos ver que tenía una selección de 44 jugadores sudamericanos. Cuatro por puesto.
“Cuando me contrata un equipo no voy con las manos vacías. Sé que me pedirán jugadores y yo me adelanto y los tengo chequeados para saber en quién fijarme”... Ese es Markarían. Un técnico que no se le escapa una. Han pasado 13 años de esa entrevista y ahora le dieron el buzo de Perú. Ojalá pueda llevarnos al Mundial de Brasil 2014.