ESCRIBE JESÚS MESTAS WONG
El técnico de Alianza Lima, Gustavo Costas, se dio ayer un baño de humildad y de fe con el Señor de los Milagros. Fue a las 7 de la noche en que Costas llegó acompañado de su pequeña Jiulianna y su esposa Virginia al local de la XVII cuadrilla Los Guardianes del Señor, ubicado en el cruce del jirón Chancay y el jirón Huancavelica, en el Centro de Lima.
"Costitas" de inmediato se ganó las miradas y los saludos de propios y extraños. Había sido invitado por la cuadrilla, y sería el punto de encuentro con los fieles seguidores del Cristo Moreno.
"Desde que llegé al Perú y vi esta devoción por el Señor de los Milagros nunca me lo saqué cuando me lo regalaron. Lo he paseado por todos los países y no es por cábala, sino por la fe que he visto que le tienen. Yo no lo llevo para ganar un partido, sino para que cuide a mi familia y me vaya bien", confesó.
»Pide milagro Ahí lo acompañaba toda la gente cristiana, morena, de todas las cuadrillas mientras él continuaba: "El fútbol es sólo un juego, ahora que estoy en el corazón de Las Nazarenas me doy cuenta de lo religioso que es el Perú y eso me gusta, le voy a pedir que me haga el milagrito y haber si campeonamos", añadió un Costas visiblemente emocionado.
Su acto de fe y baño de humildad duró casi dos horas, recién partió camino a casa, reconfortado, al llegar las nueve. Pero no se fue sólo, sino con una promesa: cargar al Señor en octubre.///